11 Marzo 2009

"Pelouros,
rodando, libes, al correr del río,
del río,
de la CIENCIA que nutrió toda UTOPÍA,
de la UTOPÍA que animó a toda CIENCIA
LA CIENCIA DE LA INCIERTA REALIDAD VERAZ
DEL NIÑO
DEL HOMBRE
DE LA VIDA
DEL CORRER DEL RÍO ...
... LA UTOPÍA."
J. LL.
O Pelouro (1973), es una escuela singular, no debe ser entendida como una escuela al uso, cómo la entiende la Administración Educativa, estandarizada, homogénea, común a toda enseñanza pública. O Pelouro es una experiencia, ante todo, una experiencia educativa, enriquecedora, liberadora de estigmas clasistas, que no establece diferencias, simplemente, educa de igual forma a todos, desde el respeto por los iguales, sin alienaciones a un sistema uniforme, como el que existe en la inmensa mayoría de los centros de España. Esta experiencia, creada con tal esfuerzo y tesón que sólo conocen sus impulsores, María Teresa Ubeira y Juan J. R. Llauder, lleva ya más de treinta años funcionando en Os Baños, a unos kilómetros de Tui, Pontevedra.
En el Diario Oficial de Galicia del 8 de agosto de 1988, en el Decreto 191/1988, del 21 de julio, se declaraba a O Pelouro como centro singular experimental de innovación psicopedagógica e integración. En el artículo 3, se le daba la consideración de centro privado concertado. Es gratuito.
Mi compañera y yo llegamos a tiempo para poder asistir a la asamblea diaria, donde se tratan temas de días anteriores, los alumnos exponen lo que harán en la jornada, y también donde se comentan asuntos relacionados con opiniones de padres de alumnos sobre su rendimiento. Me sorprende ver cómo alumnos de diferentes edades, condiciones y capacidades atienden a las explicaciones y a las directrices de la pedagoga, M. Teresa Ubeira. Es muy fácil reparar en la dedicación que tiene a la educación, ese afán por llegar hasta el último resquicio del proceso de enseñanza-aprendizaje. Tras las primeras palabras, realizar unos movimientos con la complicidad de los oyentes, acompañarlos de unas consignas divertidas y mandar cerrar los ojos y pensar, la pedagoga pregunta a diferentes alumnos qué es lo que habían decidido hacer en el día. Unos, seguir con un mural sobre la II Guerra Mundial, otros, practicar geografía, y otro más, realizar un dibujo para su madre, con motivo del cumpleaños de ésta. Me quedo asombrado al ver que un alumno de 4 años aproximadamente relata lo que hará, trabajar el juego simbólico y matemáticas. Este hecho sería impensable en "nuestro mundo educativo", el de las oposiciones y la escuela pública. Por turnos, y más o menos por edades, los alumnos se van yendo a sus quehaceres, a sus aulas, donde trabajarán por rincones o por grupos.
Tras la asamblea, en la breve charla con los pedagogos, entra en juego más de una vez el término "educación psico-socio-pedagógica", que rápidamente entendemos como motor de la actividad educativa en O Pelouro, y que nos había quedado claro durante la asamblea. Otro aspecto que salió en la conversación, y que me llamó la atención, es el proceso de "yoización" que llevan a cabo en el centro. Según una entrevista realizada por Laura Rodríguez de Llauder Ubeira, profesora de O Pelouro, a los fundadores directores del mismo, "la maduración yoizante estructura un núcleo interiorizado, imprescindible, médula, cerne y referencia del ser, en el que van a ir integrando los estímulos, vivencias, sentimientos, valores, información y conocimientos. La yoización va a otorgar sentido e identificación al propio sujeto y a aquello otro, con lo que se relaciona, susceptible de ser conocido, valorado y/o aprehendido".
Nos guía una amable neuro-psicóloga por las diferentes clases, los de infantil, los de primaria, la panadería, los de artes plásticas, los cocineros, los "caballos menudos", el cerdo vietnamita, el huerto, el invernadero, la carpintería, la piscina, la variedad de recursos, y luego, la factoría, ese "edificio-obra de arte" realizada en conjunto por profesores venidos de diferentes lugares y por los alumnos de la época. Pensar que aquello eran sólo ruinas al ver en qué se ha convertido, un lugar de visita obligada. Allí cocinan, tejen coloridas prendas con el fin de ponerlas a la venta, hacen conferencias y cursos, etc. Casi pegada está la casa rural, ofertada como una agradable estancia, y todo esto rodeado de un gran hórreo, vides, flores y un campo donde cultivan la patata.
Pedagógicamente me parece una muy buena experiencia, alabada por unos y criticada por otros, pero que, ante todo, hay que ver, apreciar y respetar como una salida a lo establecido, a esa escuela comentada líneas arriba, que establece clasificaciones. Una salida que, según M. Teresa Ubeira, es necesaria, mediante la cual hay que cambiar un sistema educativo demasiado pensado políticamente y muy poco pensado desde el punto de vista del niño, desde sus intereses y motivaciones. En O Pelouro si hay conflictos se solucionan in situ, al instante, entre compañeros que en realidad se quieren y se admiran como personas. Aquí no se sienten diferentes a nadie, son capaces de cualquier cosa, niños que no cuentan la quincena aprecian rasgos del comportamiento y del lenguaje, o rasgos políticos y sociales en una película para mayores de 18 años. Desarrollo psico-socio-pedagógico.
Personalmente, me he quedado con ganas de más, con ganas de aprender, de convivir con los alumnos y con los pedagogos más tiempo, días, semanas o jornadas enteras, para comprobar los progresos y los logros, los conflictos y las disputas entre compañeros, su solución, el consenso. También la metodología seguida, las orientaciones, todo ello para admirar, criticar y experimentar. Porque tras el estudio universitario se sale con una idea preconcebida de la educación formal. O Pelouro es "diferente", pero no diferente negativamente, sino más bien desde un punto de vista positivo, el del alumno y el de los educadores que se conjuran para potenciar su desarrollo en todos los ámbitos. Me sorprende saber que es más conocido fuera de nuestras fronteras, que vienen grupos de otras ciudades u otros países para admirar este método. Tal vez tendría que ser al revés, que O Pelouro saliera a mostrar su educación a otros centros públicos de España, muchos abrirían los ojos.
Al terminar la visita, mi compañera y yo realizamos un análisis, ¿y después de O Pelouro qué? Pues, el bachillerato, el selectivo y la universidad, para unos, y el trabajo, un oficio y la incursión en la sociedad como personas adultas y capaces, para otros.
Para M. Teresa Ubeira esto es ciencia, como dice el poema que encabeza este escrito, "la ciencia que nutrió toda utopía, la utopía que animó a toda ciencia". Para mí, es una visita que me sabe a poco, tan sólo una experiencia, pero una experiencia con futuro. Ánimo y mucha suerte.
servido por miguel
5 comentarios
compártelo
4 Febrero 2009
ARTÍCULO PUBLICADO EN LA VOZ DE GALICIA el domingo, 1 de febrero del 2009, por Luis Ventoso.
Vive la Cataluña política instalada en un lucrativo lamento respecto a España: no estamos cómodos, no nos quieren, nos maltratan... Pero nadie se mueve con la admirable habilidad de Cataluña a la hora de cerrar negocios en el tablero español.
Sin dejar de invocar nunca agravios tremebundos, en los últimos años han logrado unos juegos olímpicos, dos remodelaciones de Barcelona y el AVE. Mediante el Estatut, le han fijado al mismísimo Estado unas condiciones draconianas: el 18,8% del gasto español en infraestructura tendrá que ir allí obligadamente. Además, a través de La Caixa y de altos ejecutivos catalanes, controlan la manija del petróleo (Repsol), el gas (Gas Natural) y la electricidad, pues catalán será el nuevo coloso energético que surgirá de la fusión de Fenosa y la gasera de Gabarró.
Para completar el dibujo, en plena crisis están cerrando la compra de la segunda aerolínea española: la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y empresarios locales afectos van a hacerse con Spanair, que tendrá su sede en el Prat (que Zapatero ampliará con una inversión de 500 millones, pese a que fue remozado por completo para la Olimpiada).
Vamos ahora a la otra esquina. ¿Cuál fue la gran operación económica de Galicia en la pasada legislatura? La autopista se hizo americana, tuvimos la primera inmobiliaria española y ya no la tenemos, nuestros embalses y térmicas de Fenosa servirán a Cataluña y no se conoce desembarco importante de empresa alguna. Pero, ánimo, que están en marcha espectaculares gestiones: dar uso al mítico solar de Astano, dibujar en servilletas en grandes restaurantes el legendario traslado de Ence, seguir divagando sobre las cajas, trapallear con los molinillos y tocarles la moral a los únicos grandes empresarios que crean empleo aquí.
Si Espartaco pelea así, mejor que nos saquen leones sin dientes.
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
1 Febrero 2009
Artículo publicado en La Voz de Galicia, el sábado, 31 de enero del 2009, por Paco Sánchez
La sentencia según la cual "la hipocresía es el homenaje que el vicio tributa a la virtud" responde muy bien al autor (La Rochefoucald) y a su época (siglo XVII, Francia). La máxima ha tenido tanto éxito porque es verdad: quien "finge sentimientos o cualidades distintos a los que realmente tiene" está reconociendo que debería cambiar, o, al menos, que su comportamiento no es homologable como virtuoso por los demás. Cuando la hipocresía se convierte en un vicio social y se puede hablar de una sociedad hipócrita, ocurre lo mismo: se reconoce la grandeza de la virtud y se esconde el vicio. Por eso una sociedad hipócrita, siendo perversa, todavía es recuperable. Existe la posibilidad, por ejemplo, de que se castigue severamente al mentiroso, aunque la sociedad misma sea hipócritamente sincera.
Sin embargo, una sociedad que ni siquiera es capaz de hipocresía está perdida. Si los niños dicen o hacen delante de sus padres con la mayor naturalidad y sin escándalo lo que siempre han dicho o hecho a escondidas, si se miente en la vida pública, si se comprueba la mentira pero no pasa nada, si somos capaces de oponernos radicalmente a la tortura mientras millones de madres permiten que sus propios fetos sean despedazados hasta la muerte, si en lugar de disimular el mal que por debilidad o ignorancia cometemos, nos dedicamos a pregonarlo como un bien o incluso como un derecho, si llamamos libertad y espontaneidad al capricho, si no importa hacer daño al otro con tal de que redunde en un bien para mí y eso se aplaude en la política, en la empresa, en la gestión de la comunicación pública o en cualquier otro ámbito y, sobre todo, si se le llama hipócrita al virtuoso, entonces...
Que el Gobierno nos mienta sobre la venta de armas a Israel o no pare la fabricación de bombas de racimo es solo hipocresía. Lo terrible es que, sabiéndolo, nos dé igual.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->
servido por miguel
1 comentario
compártelo
2 Enero 2009

Una escapada para desonectar. Un rato libre, último día del año, la compañía de un buen amigo-confidente, gasoil en el depósito y el objetivo de pasar un buen rato. Nada más para jugar a no sentir nada, sin pensar en los agobios de la última noche que nos quedaba, era hora de hacer balance, de ponernos en nuestro sitio,de habalr, de evaluar, pero también de planer el futuro, objetivos a lograr, fines que conseguir, cueste lo que cueste, un año, dos, tres, siete. La búsqueda de la felicidad para cada uno es diferente, pero al fin y al cabo, para todos es lo mismo, unos se resignan a lo material, otros a lo espiritual, otros, en cambio, a hacer cosas por los demás, a sentirse útil en este mundo.
El que suscribe sueña con ofrecer a los menos favorecidos por el reparto de la riqueza(si hay reparto) unas oportunidades de poder conseguir algo de esa felicidad tan buscada por todos, tantos que, como sigamos así, no quedará para aquellos que están sufriendo en África, Sudamérica, Los Balcanes, Gaza, Irak, China, India, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera ...Me refiero a hambre, injusticia, violaciones... Tantos que, cegados y adoctrinados, siguen con sus vidas, algo que, por otra parte, no es para condenar, ya que el problema, y la impotencia, está en que esa gente, gente como yo, no puede hacer nada, sino que tiene que ser el Estado, el Gobierno, con campañas que surtan efecto, no con reuniones sobre medio ambiente, esto o lo otro.
Mi búsqueda de la felicidad trata de aportar un grano de arena, con lo que sea, y, si puedo, aseguro que lo haré, aunque sea poco.
Se puede estar de acuerdo conmigo o no, se me puede tachar de hacer demagogia, de lo que sea, pero los motivos por los que aún me siento "en pausa" en esta vida presente no son de ganas, ni de miedos ni inseguridades.
SOY PESIMISTA.
servido por miguel
2 comentarios
compártelo
11 Diciembre 2008
CENSURADO POR DESENMASCARAR A ZAPATERO:
¿Por qué no se hizo público el discurso de uno de los mejores reporteros de guerra al recoger su premio?
Censurado por desenmascarar a Zapatero. La prensa selecciona las noticias para construir pensamiento único. Lo peor no es que muestren una realidad "edulcorada": es todo lo que nos ocultan.
Gervasio Sánchez es uno de los mejores reporteros de guerra del mundo. Su currículum es extremecedor: ha estado en la mayoría de los innumerables conflictos armados que han asolado nuestra tierra en los cinco continentes.
Ha trabajado para muchas revistas y periódicos y publicado una decena de libros, todos ellos de fotoperiodiosmo de guerra.
Por su intrepidez, su sensibilidad y su asombrosa habilidad para la foto, ha recibido un sinfín de premios internacionales, tanto de asociaciones pro derechos humanos como de asociaciones de prensa, habiendo sido elegido Mejor Periodista del año en varias ocasiones. La ONU le nombró "Enviado especial de UNESCO para la paz." en el 50 aniversario de la Declaración Universal de DDHH.
Este es el discurso que pronunció el pasado 7 de Mayo al recoger el Premio Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante todos los medios de comunicación, la vicepresidenta del gobierno, varios ministros, el presidente del Senado, la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde.
Léanlo y comprenderán por qué nadie quiso publicarlo.
-------------------------------------------
"Me avergüenzo de mis representantes políticos"
Estimados miembros del jurado, señoras y señores:
Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.
Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.
No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.
Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.
Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.
Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.
Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.
Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.
Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.
Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.
Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
Lo encontrarás en:
http://kikka-roja.blogspot.com/2008/09/censurado-p- or-desenmascarar-zapatero.html
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
29 Noviembre 2008

Jueves, tarde-noche. Pontevedra, mi antigua ciudad estudiantil y de primeras experiencias. Mucho frío, como a 1 grado. Hacía tiempo que no la visitaba, y tenía ganas, me encanta. Hay que recorrerla para descubrir todos los puntos de vista que te puede enseñar. Y se sabe que hay tantos como ojos que observan. A eso voy. Suelen, y digo esto porque tengo hablado con bastante gente en esta situación, ser personas amables, que han tenido mala suerte, un revés en sus vidas, problemas con las drogas, con la familia o en el trabajo. Todo el mundo sabe que le puede pasar a cualquiera, pero muchos miran para otro lado, incluso yo muchas veces no tengo ganas de pararme un momento por tener destino fijo. Está claro que cada uno conoce los problemas de cada uno, que cualquiera tiene derecho a dar o no limosna, unos centimillos que cuestan mucho ganarlos. Eso está claro. Tendría muy fácil referirme al comportamiento de esa gente, conocida por todos, que van con la cabeza bien alta y que cuando tropiezan con alguien se limpian, y según qué aspecto tenían, se autocachean en el medio de una plaza. Pero peor es juzgar sin conocer.
Hay gente en esta situación que pasa de todo, simplemente levanta la mano para pedir y baja la cabeza, ¿por vergüenza? pero eso es otro asunto. Como digo, a muchos se la sopla, le dejan 0´20€ y rosman por lo bajini, otros al ver que le dejan menos cantidad se alegran y tocan la flauta más alto y con más movimiento.
La persona de la imagen solo necesitaba unos céntimos para entablar una conversación, comentar sobre el frío que hacía y la noche que le esperaba, y en ese momento es cuando uno se da cuenta que le puede pasar a cualquiera, y se pregunta cómo puede llegar una persona a estar así, sin un sitio donde dormir caliente, te quedas pillado pensando en si dejará dormir a los perros tapados con la manta y él al raso, de si tendrá para comer, y de si le dará lo que tenga a sus compañeros, quedándose él sin nada que llevarse a la boca.
Cuánto llevará así? De dónde viene? Qué le pasó en la vida?
Llevo unos tres años llevando la cámara a cuestas a todos los sitios, pero reconozco que esta imagen, por sencilla, desenfocada, oscura, etc que sea, puede decir más que muchas otras que haya podido tomar. No le di las gracias por haberme dejado fotografiarle, se las di por haberme hecho pensar.
Suerte.
Recapaciten.
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
17 Octubre 2008
De escapada de fin de semana en Oporto, el 11 de Octubre,
bonita vista del famoso puente de la Riviera, donde se puede
probar el riquísimo vino de la ciudad.
servido por miguel
sin comentarios
compártelo
6 Octubre 2008
Recientemente he publicado unos retratos de gente que me rodea, espero que os guste: www.miguellois.blogspot.com .
Un saludo,
Miguel Loishttp://www.miguellois.blogspot.com

servido por miguel
2 comentarios
compártelo