Libertad.
(Del lat. libertas, -ātis).
1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
2. f. Estado o condición de quien no es esclavo.
3. f. Estado de quien no está preso.
4. f. Falta de sujeción y subordinación. A los jóvenes los pierde la libertad.
5. f. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.
6. f. Prerrogativa, privilegio, licencia. U. m. en pl.
7. f. Condición de las personas no obligadas por su estado al cumplimiento de ciertos deberes.
8. f. Contravención desenfrenada de las leyes y buenas costumbres.
(Fuente: www.rae.es)
La libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y las constituciones de los sistemas democráticos, también lo señalan. De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad de prensa.
El derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para la libre difusión de las ideas, y así fue concebido durante la Ilustración.
Límites a la libertad de expresión:
Según la Organización Foro de la Libertad, los sistemas jurídicos, y la sociedad en general, reconocen límites a la libertad de expresión, en particular cuando la libertad de expresión de los conflictos con otros valores o derechos. Limitaciones a la libertad de expresión puede seguir el "principio de daño" o el "principio de delito", por ejemplo en el caso de la pornografía o el "discurso del odio". Limitaciones a la libertad de expresión puede ocurrir a través de la sanción legal y / o la desaprobación social.
(Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_de_expresión )
El derecho a la libre expresión es uno de los más fundamentales, ya que es esencial a la lucha para el respeto y promoción de todos los derechos humanos. Sin la habilidad de opinar librememte, de denunciar injusticias y clamar cambios - el hombre está condenado a la opresión.
Por estas mismas razones, el derecho a la libre expresión es uno de los más amenazados, tanto por gobiernos represores que quieren impedir cambios, como por personas individuales que quieren imponer su ideología o valores personales, callando los otros.
La lucha por la libertad de expresión nos corresponde a todos, ya que es la lucha por la libertad de expresar nuestro propio individualismo. Respetar la libertad de los demás a decir cualquier cosa, por más ofensiva que la consideremos, es respetar nuestra propia libertad de palabra.
(Fuente: http://www.derechos.org/ddhh/expresion/ )
José María Aznar daba una conferencia en una ciudad española y era difamado por unos jóvenes con conductas violentas, gritos, insultos, amenazas, impidiendo en muchos momentos su locución, con el desenlace esperado por ellos, el desalojo forzado. ¿Un tío no puede llegar a una reunión y hablar de lo que quiera sin faltar al respeto a nadie, sin insultos, descalificaciones, perjurios, sin que otros intenten censurarlo? No estoy defendiendo lo que allí se ha dicho, ni comparto la opinión del señor Aznar, pero no por eso me planto en su reunión y le insulto con el fin de acallarlo sin fundamentos ni bases. Hace unos meses ocurría algo parecido en una comparecencia del señor Fraga en una universidad andaluza. Soy gallego, y como gallego sé qué males y que bienes ha hecho este señor por mi tierra, y no por eso, cuando habla le insulto, porque para algo está la libertad de expresión arriba descrita.
Al hilo de esta situación, me viene a la memoria un artículo de Carmen Posadas, publicado hace pocas semanas en una revista, y que llevaba como título El pensamiento en pack. Allí hacía un análisis de las conductas que se están viendo en la sociedad, en los políticos y en los jóvenes. Me permitiré hacer unas preguntas resumen: ¿Tan ignorantes somos como para creer que todo lo que hace el partido político de nuestros amores está bien? ¿Somos tan cenutrios que nos creemos que todo lo que dice un partido es correcto y lo que dice el contrario es incorrecto? ¿Por qué no podemos coger lo que más vaya con nuestra capacidad de razonamiento de cualquier idea política? ¿Acaso no es eso en lo qué se basa la libertad personal de elección? A esto hacía referencia el título del artículo.
En dicho texto se hacía referencia a un hecho muy común por estas fechas, y éste es: si opinas algo que va en contra de tus interlocutores te lo reprochan sin fundamento. Simplemente, uno no puede ser de izquierdas, por ejemplo, en una reunión en la que compartes mesa con personas de ideas políticas que tiran más hacia la derecha. La autora ensalzaba la libertad de opiniones, lo rico que se vuelve un debate entre amigos cuando hay posturas que difieren, lo bien que resulta un diálogo en el que el otro te ofrece perspectivas de “tu partido” que tú, hasta ahora, no habías visto ni apreciado. También hace referencia a lo mal que está haciendo esta situación a los jóvenes que vienen con más energías que pensamiento. Hace un recordatorio a la tan denostada censura vivida, recordando que censura no es sólo acallar mediante la represión violenta, sino también que ésta se lleva a cabo no respetando las opiniones de los demás y cayendo en la descalificación gratuita y vana. Avisa, también, que así como la censura del pasado fue tan negativa y afectó tanto a nuestro país, la censura actual, la que se hace con la palabra en la calle, entre jóvenes, etc., también puede hacerlo en la medida en que aglutina una serie de conductas, ideas, pensamientos y orientaciones hacia una postura general, la de que si no piensas como yo no eres bienvenido ni respetado. Y ahí puede verse la involución a la que estamos llegando y el daño tan grande que se está haciendo a mentalidades aún no desarrolladas completamente, fácil y tremendamente dirigidas hacia una u otra orientación política . Para ilustrar esto, vasta con ver una película, La Ola.