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La Coctelera

Categoría: Fotografía-Cine...

ESCAPARATE CORPORAL

Robert Doisneau hizo esta composición un buen día de hace "muchos" años en París, aunque hoy en día ocurriría casi lo mismo, creo.

"Miradas al escaparate" muestra una pequeña parte de la conducta puritana que se mueve por el mundo. ¿Tan poco hemos avanzado en nuestra apertura mental que ver un cuerpo desnudo todavía hace que nos ruboricemos?
¿Es cierto que no somos más que cenutrios observando las curvas, los pechos, los pezones y el culo de una joven?
Bien cierto es que hay mucha gente, por suerte, que al ver un cuerpo desnudo lo observan desde una perspectiva más "elevada". (Sí, está buena, pero...¿y qué?). ¿Puedes tocarla, poseerla?

¡NO ES UN PUTO OBJETO!

Sinceramente, pienso que los ojos están para ver, no para ofender, para esto ya está la palabra desmesurada, no pensada y agresiva de la que hacen uso (hasta hace muy poco solamente los albañiles) personas que no tienen en cuenta que; por suerte, para muchos/as, y por desgracia, para otros/as muchos/as, somos personas ni iguales ni mejores ni peores, simplemente diferentes. Y claro está, estamos condenados a entendernos.

Por otro lado, ahora se está malentendiendo el feminismo como un hembrismo exagerado, que falta al respeto a los hombres. No es así, la verdad es que hay diferentes clases de feminismo, hay varios feminismos, unos más extremistas y otros más igualitarios, que precisamente es ese el significado de feminismo, ni más derechos que los hombres ni menos, simple y llanamente, los mismos.
A esto no contribuye, por contra, la perpetua explotación del cuerpo femenino en los medios de comunicación. Paradójicamente, el mundo se mueve por estos deseos, impulsos, mitos sexuales, etc.; sin embargo, a la hora de formar parte de la opinión pública, estos sentimientos se ven abocados a la ocultación en virtud de una vida sana, sin vicios, sin atracciones, "como Dios manda". Hipocresía.

Debemos recordar el MAPA DE LA VERGÜENZA 2010 (Lugares donde se han registrado más muertes por violencia de género en España el año pasado)
(Fuente: http://info.elcorreo.com/mapas/violencia-genero/mapa-2010.html)

 

Concha y Conchita

CONCHA Y CONCHITA

Puede imaginarse que la edad, al contrario de lo que piensan algunos/as, da vergüenzas, ofrece otras perspectivas, dudas, inquietudes e inseguridades.

Paradójicamente, las inquietudes adolescentes se suplen con la osadía, el atrevimiento y el desdén. Cuando se es más mayor en años acostumbramos (eso creo) a arriesgar menos, a templar el tiempo y pensar las consecuencias de nuestros actos.
Concha y Conchita forman parte activa de tres generaciones de "Concepciones". La primera enseña y esconde, primeramente, educación, experiencias y anécdotas, seguidamente, esconde su cuerpo, "sus marcas de vida", sus vergüenzas de la edad.
¿Debería esconder todas sus vivencias?

Alguna vez he topado con tipos/as que decían (y que luego me hicieron pensar de igual forma) que todos/a y cada uno/a de nosotros/as somos producto, única y exclusivamente, de todo el cómputo de relaciones y experiencias que vivimos, a quién conocemos, qué conversaciones llevamos a cabo y qué impresiones intercambiamos. Es decir, somos producto de nuestras interacciones, aunque también pienso que la herencia genética juega un papel importante.

Es posible que Conchita, en 55 años, viva de una manera muy parecida a su predecesora homónima, pero por el momento se arriesga, convive con sus iguales, se equivoca, no quiere independencia, sino todo lo contrario, reafirmarse en función de sus relaciones con los demás, de su grupo.

Sea como fuere, de lo que se trata es de sobrevivir, solamente se debe tener un reloj para medir el tiempo y abrocharlo a unas muñecas experimentadas y forzadas por la edad.

PHILLIP: RETRATO LONDINENSE

Esta imagen retrata perfectamente el ambiente sosegado y cachondo de una mañana de fin de semana en Portobello Road (London).
Llamémosle Phillip.

Parece estar burlándose de cualquier persona que pretenda romper esa actitud hacia todo lo establecido. _Pretendes quitarme la felicidad, pues lo llevas claro_

En esta localización van y vienen cientos de miles de personas en todo el año, intercambian miradas, conversaciones regateantes y "pounds", pero, aún mezclándose, casi ni se tocan. Sorry sí, pero nada más.
Es lo que dice mucha gente cuando viene de Inglaterra: "sí sí, mucho perdón, perdón, pero la ostia te la llevas de todas formas (por ejemplo, en el metro). ¿A quién no le ha pasado? Diferentes ritmos, distintos hábitats, como lobos.

Phillip parece experto en el asunto, caminando sin mirar hacia adelante, solo a las tiendas, saludando a todos/as, con alegría. Eso es lo que hizo que me detuviera a retratarlo. La verdad es que ni me hizo falta pedirle permiso. Vio que enfocaba y se paró, echó la lengua, no dijo ni mu, solo una leve pero entrañable sonrisa, y se fue. Continuó con alegría, saludando a todos/as, sin mirar hacia adelante, mientras el perro se batía entre hombro derecho o izquierdo para acomodarse. Un malabarista.
A veces es lo que hace falta, con tantas preocupaciones, tensiones, trifulcas, riñas y demás, ¿no es mejor tomarse la vida como Phillip, sin importar que te miren, que hablen de ti o que se rían?

CLINT, CLINT.

Hacía tiempo que no me detenía a escribir sobre algo que tuviera que ver con el cine, más o menos actual. ¿A quién no el gusta el cine? ¿Quién puede desechar la opción “ver películas o ir al cine” cuando le preguntan en alguna encuesta? Últimamente andaba yo un poco desanimado en este aspecto, porque entre el precio de las entradas, la calidad interpretativa, que va cuesta abajo (siempre es una opinión personal), y el gran espectáculo hipócrita montado en torno a este circo, todo ello, daña gravemente al cine. Claro que para no generalizar, estamos obligados a referirnos al hollywoodiense. Ya saben: “grandes” actores y actrices, “grandes” productores y productoras, efectos especiales, etc. Desde mi punto de vista, desde que tengo (aunque sea) algo de criterio, y es algo que se gana viendo pelis, siempre me han gustado ese tipo de cintas que buscan la sensación, la ruborización, la piel de gallina, ese nudo en el estómago, ese giro que hace que te olvides de que es en realidad una película, y te identifiques con determinado personaje y con su historia. Ya me entienden, un plano secuencia de presentación, un contrapicado espectacular que hace que sepas de qué va un personaje, un vestido rojo arrebatador con cabellos rubios platino en medio de unas cuantas decenas de hombres trajeados, etc.

Por esto, he decidido dirigir mi atención sobre un director forjado entre platós de cine, desde abajo, actuando y dirigiendo. Últimamente más lo segundo, pero que siempre demuestra que está hecho para esto hasta que venga el tío más fuerte de la Tierra y le diga: ¡Basta, hasta aquí, ya has hecho bastante, ya has jugado bastante! (Espero que ese día no llegue nunca).

Clint Eastwood, al margen de su aire serio y gruñón, tiene ese halo de hombre experimentado, gruñón también, pero bueno y pedazo de pan en el fondo, trabajador (rueda una película en apenas unas semanas), y que siempre te aporta algo cuando vas a ver una peli suya, actuando o dirigiendo. Últimamente, me he dirigido al cine, más que nada, para ver sus películas. Desde la ya celebrada Million Dollar Baby, hasta Gran Torino (Oh!), Banderas de nuestros padres, etc, etc. Y ahora, Invictus. Aún no la he visto, aún no me he dado el lujo por falta de tiempo, pero promete. He leído por ahí que no recibe buenas críticas, que no es de lo mejor suyo, que no llega al nivel esperado para este gran creador y mostrador de historias. Pero yo ahora, como aficionado al cine clásico, admirador de personajes de la talla de Orson Welles, Hitchcock, Scorsese, De Palma, Los Hermanos Marx, Chaplin, Godard, Antonioni, Wilder, Allen, etc., ahora me pregunto, ¿esperaremos a que deje este mundo un pedazo de director para incluirlo en la gran lista? ¿Esperaremos a que nos deje para rendirle homenaje? Para él, seguro, un homenaje es ver sus películas, con eso le basta, porque seguro que es así, gruñón, serio, mal-encarado, pero un tipo bonachón.

Clint, siempre Clint.

LA TELEVISIÓN, ¿MEDIO DE COMUNICACIÓN?

Cuando la tele llegó a nuestros hogares, todos se juntaban frente a ella para ver qué ocurría en el exterior. Esta es la premisa, conocer lo que pasa a nuestro alrededor. Luego llegaron las influencias y las corrientes de otros países, tras comprobar que por ahí fuera hacían las cosas de otra manera. Aparecieron programas de entretenimiento, que hicieron que a la tele se le llamara "la caja tonta". En muchos aspectos, con razón, pero no se le puede conceder la responsabilidad a este electrodoméstico de nuestra propia ignorancia o mirada hacia otro lado. Cada cuál ve lo qué quiere y cuándo quiere. Y así, luego aparecen jóvenes, y no tan jóvenes, que lo único que desean es convertirse en famoso acudiendo a Gran Hermano, Fama, Supervivientes, Operación Triunfo, o cualquier otro reality show.
Muchos son los que dicen que la televisión muestra lo que quiere ver la gente, que cada uno es libre de darle al botón de cambiar de canal. Es verdad, pero no del todo cierto. Está claro que si un programa cualquiera no es seguido por un determinado número de espectadores, lo cancelan, y hemos sido testigos de numerosos proyectos que, tras una semana de emisión, fueron retirados de la programación. También está claro que así, ofreciendo lo que la gente quiere, lo que la sociedad quiere, se crean hábitos de pasividad, insensibilidad, insolidaridad, falta de pensamiento crítico y de observación objetiva de la realidad, ya que casi siempre, lo que muestran se mueve por intereses partidistas, todo está conectado. La televisión no es libre, lo que nos muestran no lo hacen desde un punto de vista objetivo en ningún momento. Es evidente y conocido por todo el mundo. Pero, de la misma manera en que se gastan ingentes cantidades de dinero en un espectáculo superficial, también se podrían crear otro tipo de programas dedicados a cultura, cine, fotografía, pintura, arquitectura, etcétera, más allá de unos pequeños reportajes de media hora de duración y emitidos a horas intempestivas. Por ejemplo, Cuatro repite hasta la saciedad reportajes que se vieron hace no mucho tiempo, Callejeros ya no da más de sí, nos ayuda a conocer nuestra sociedad y a ser conscientes de los problemas que hay por ahí, pero ya está, estará abocada a su retirada de la parrilla, me temo que en breve. Lo mismo ocurrirá con el famoso Último Superviviente, buen espacio, pero es otra víctima de las reposiciones. Este método sólo funciona con Los Simpson y con CSI. Y así, se dejan llevar por datos estadísticos, share, ratio, prime time, y otras muchas referencias de índole televisiva. Siguiendo con esta cadena, es vergonzoso que dediquen el 50%, o más, del tiempo de noticias a la sección de deportes. Dentro de esta sección hay 4 minutos dedicados a diferentes deportes, luego, 20 minutos de fútbol, con trampas para captar la atención del espectador, igual que en la época de Aquí hay tomate, del mismo estilo, anzuelos mal comentados, imágenes sacadas de contexto intencionalmente, bromas, piques inocentes entre presentadores, y demás comentarios juveniles. Vamos, que queda claro que se lo pasan en grande. No dudo de la talla valía de estos profesionales, pero en la radio ganan mucho más. Pues bien, señores, no todo es fútbol. Así nos va.
Y continuamos, como espectadores, sin ver un cambio de actitud, sin ver algo verdaderamente original. Una cadena emite un interminable y falso concurso de llamadas con una chica (casi siempre es así) animándonos a que marquemos, y va la cadena vecina y hace lo mismo, y luego la otra, y la otra. Y así, perdemos calidad en las emisiones. Hasta cortan para publicidad al mismo tiempo en prime time. Están preocupadas por lo que hace la otra en vez de por lo que enseñan en la pantalla y por los telespectadores. Otro ejemplo, Antena 3. No se le ocurre mejor estrategia para captar espectadores que cortar para publicidad al mismo tiempo las tres cadenas que tiene en TDT, de golpe, en medio de un diálogo. Así, nosotros podemos cambiar de canal. De otra forma, podríamos tener la opción de seguir con Neox o Nova, pero ya se sabe, piensan en datos, no en personas. Dinero.
Por otro lado, y por suerte, siempre están los "siempre mencionados en encuestas televisivas" Documentales de la 2. No me refiero solo a flora y fauna, sino también a esos espacios musicales, tecnológicos o científicos a altas horas de la madrugada. Son como un islote en medio de un océano de ignorancia. Pero La 1 puede hacerlo, tiene más canales. Una propuesta o una solución sería ésta, algún que otro canal temático no estaría mal, no todo son cuatro gallinas formadas en arco de medio punto alrededor de un presentador y soltando pestes del éste o aquélla de turno, durante cuatro horas y media. Pero, de la misma forma, hay gente que lo ve, y también tiene derecho.
En cuanto a Telecinco, es conocido su carácter sensacionalista y su intención de mantener al espectador en el asiento ante la muestra de desgracias y catástrofes. Es su política y su estilo.
Otro tema a parte sería el del inglés. Son algunos los años que nos llevan los países vecinos, salvo excepciones. Así, cerrando puertas al exterior y a la movilidad de la población. Páguense una academia, como hicimos otros, aquí cada uno se salva su barba.

Ya sabemos que España es un país diferente. A las televisiones le importa poco si son menores los que están viendo un determinado sketch que no es muy recomendable por su edad, la culpa la tendrán los padres. Hay legislación al tanto, ley de protección infantil, creo que la llaman, pero no la respetan, mientras no digan nada...

Pero bueno, siempre nos quedará un libro, o un buen disco, o un paseo, o una cerveza con los amigos, o Digital Plus.

Melgaço, Portugal, una escapada para desconectar.

Una escapada para desonectar. Un rato libre, último día del año, la compañía de un buen amigo-confidente, gasoil en el depósito y el objetivo de pasar un buen rato. Nada más para jugar a no sentir nada, sin pensar en los agobios de la última noche que nos quedaba, era hora de hacer balance, de ponernos en nuestro sitio,de habalr, de evaluar, pero también de planer el futuro, objetivos a lograr, fines que conseguir, cueste lo que cueste, un año, dos, tres, siete. La búsqueda de la felicidad para cada uno es diferente, pero al fin y al cabo, para todos es lo mismo, unos se resignan a lo material, otros a lo espiritual, otros, en cambio, a hacer cosas por los demás, a sentirse útil en este mundo.
El que suscribe sueña con ofrecer a los menos favorecidos por el reparto de la riqueza(si hay reparto) unas oportunidades de poder conseguir algo de esa felicidad tan buscada por todos, tantos que, como sigamos así, no quedará para aquellos que están sufriendo en África, Sudamérica, Los Balcanes, Gaza, Irak, China, India, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera ...Me refiero a hambre, injusticia, violaciones... Tantos que, cegados y adoctrinados, siguen con sus vidas, algo que, por otra parte, no es para condenar, ya que el problema, y la impotencia, está en que esa gente, gente como yo, no puede hacer nada, sino que tiene que ser el Estado, el Gobierno, con campañas que surtan efecto, no con reuniones sobre medio ambiente, esto o lo otro.
Mi búsqueda de la felicidad trata de aportar un grano de arena, con lo que sea, y, si puedo, aseguro que lo haré, aunque sea poco.
Se puede estar de acuerdo conmigo o no, se me puede tachar de hacer demagogia, de lo que sea, pero los motivos por los que aún me siento "en pausa" en esta vida presente no son de ganas, ni de miedos ni inseguridades.
SOY PESIMISTA.

Censura en un país democrático.

CENSURADO POR DESENMASCARAR A ZAPATERO:

¿Por qué no se hizo público el discurso de uno de los mejores reporteros de guerra al recoger su premio?
Censurado por desenmascarar a Zapatero. La prensa selecciona las noticias para construir pensamiento único. Lo peor no es que muestren una realidad "edulcorada": es todo lo que nos ocultan.

Gervasio Sánchez es uno de los mejores reporteros de guerra del mundo. Su currículum es extremecedor: ha estado en la mayoría de los innumerables conflictos armados que han asolado nuestra tierra en los cinco continentes.

Ha trabajado para muchas revistas y periódicos y publicado una decena de libros, todos ellos de fotoperiodiosmo de guerra.

Por su intrepidez, su sensibilidad y su asombrosa habilidad para la foto, ha recibido un sinfín de premios internacionales, tanto de asociaciones pro derechos humanos como de asociaciones de prensa, habiendo sido elegido Mejor Periodista del año en varias ocasiones. La ONU le nombró "Enviado especial de UNESCO para la paz." en el 50 aniversario de la Declaración Universal de DDHH.

Este es el discurso que pronunció el pasado 7 de Mayo al recoger el Premio Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante todos los medios de comunicación, la vicepresidenta del gobierno, varios ministros, el presidente del Senado, la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde.

Léanlo y comprenderán por qué nadie quiso publicarlo.

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"Me avergüenzo de mis representantes políticos"
Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Lo encontrarás en:
http://kikka-roja.blogspot.com/2008/09/censurado-p- or-desenmascarar-zapatero.html

veo una realidad donde mucha gente mira para otro lado

Jueves, tarde-noche. Pontevedra, mi antigua ciudad estudiantil y de primeras experiencias. Mucho frío, como a 1 grado. Hacía tiempo que no la visitaba, y tenía ganas, me encanta. Hay que recorrerla para descubrir todos los puntos de vista que te puede enseñar. Y se sabe que hay tantos como ojos que observan. A eso voy. Suelen, y digo esto porque tengo hablado con bastante gente en esta situación, ser personas amables, que han tenido mala suerte, un revés en sus vidas, problemas con las drogas, con la familia o en el trabajo. Todo el mundo sabe que le puede pasar a cualquiera, pero muchos miran para otro lado, incluso yo muchas veces no tengo ganas de pararme un momento por tener destino fijo. Está claro que cada uno conoce los problemas de cada uno, que cualquiera tiene derecho a dar o no limosna, unos centimillos que cuestan mucho ganarlos. Eso está claro. Tendría muy fácil referirme al comportamiento de esa gente, conocida por todos, que van con la cabeza bien alta y que cuando tropiezan con alguien se limpian, y según qué aspecto tenían, se autocachean en el medio de una plaza. Pero peor es juzgar sin conocer.

Hay gente en esta situación que pasa de todo, simplemente levanta la mano para pedir y baja la cabeza, ¿por vergüenza? pero eso es otro asunto. Como digo, a muchos se la sopla, le dejan 0´20€ y rosman por lo bajini, otros al ver que le dejan menos cantidad se alegran y tocan la flauta más alto y con más movimiento.
La persona de la imagen solo necesitaba unos céntimos para entablar una conversación, comentar sobre el frío que hacía y la noche que le esperaba, y en ese momento es cuando uno se da cuenta que le puede pasar a cualquiera, y se pregunta cómo puede llegar una persona a estar así, sin un sitio donde dormir caliente, te quedas pillado pensando en si dejará dormir a los perros tapados con la manta y él al raso, de si tendrá para comer, y de si le dará lo que tenga a sus compañeros, quedándose él sin nada que llevarse a la boca.
Cuánto llevará así? De dónde viene? Qué le pasó en la vida?
Llevo unos tres años llevando la cámara a cuestas a todos los sitios, pero reconozco que esta imagen, por sencilla, desenfocada, oscura, etc que sea, puede decir más que muchas otras que haya podido tomar. No le di las gracias por haberme dejado fotografiarle, se las di por haberme hecho pensar.
Suerte.
Recapaciten.