Una escapada para desonectar. Un rato libre, último día del año, la compañía de un buen amigo-confidente, gasoil en el depósito y el objetivo de pasar un buen rato. Nada más para jugar a no sentir nada, sin pensar en los agobios de la última noche que nos quedaba, era hora de hacer balance, de ponernos en nuestro sitio,de habalr, de evaluar, pero también de planer el futuro, objetivos a lograr, fines que conseguir, cueste lo que cueste, un año, dos, tres, siete. La búsqueda de la felicidad para cada uno es diferente, pero al fin y al cabo, para todos es lo mismo, unos se resignan a lo material, otros a lo espiritual, otros, en cambio, a hacer cosas por los demás, a sentirse útil en este mundo.
El que suscribe sueña con ofrecer a los menos favorecidos por el reparto de la riqueza(si hay reparto) unas oportunidades de poder conseguir algo de esa felicidad tan buscada por todos, tantos que, como sigamos así, no quedará para aquellos que están sufriendo en África, Sudamérica, Los Balcanes, Gaza, Irak, China, India, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera ...Me refiero a hambre, injusticia, violaciones... Tantos que, cegados y adoctrinados, siguen con sus vidas, algo que, por otra parte, no es para condenar, ya que el problema, y la impotencia, está en que esa gente, gente como yo, no puede hacer nada, sino que tiene que ser el Estado, el Gobierno, con campañas que surtan efecto, no con reuniones sobre medio ambiente, esto o lo otro.
Mi búsqueda de la felicidad trata de aportar un grano de arena, con lo que sea, y, si puedo, aseguro que lo haré, aunque sea poco.
Se puede estar de acuerdo conmigo o no, se me puede tachar de hacer demagogia, de lo que sea, pero los motivos por los que aún me siento "en pausa" en esta vida presente no son de ganas, ni de miedos ni inseguridades.
SOY PESIMISTA.